Se llevó a cabo en la jornada de hoy la entrega de 83 nuevas viviendas en el marco del Plan Avanzar que la Intendencia Departamental lleva adelante junto al Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial, con el propósito de erradicar los asentamientos irregulares en todo el país. En esta ocasión, familias domiciliadas en zonas como Parkway, Manzana Vialidad y San Martín y Ferrari recibieron viviendas en complejos construidos en la zona de Camino a Casa Blanca, en Juncal y Purificación y en la zona de Antonio Estefanell y Setembrino Pereda.
Transformando vidas
La primera instancia de entrega de viviendas se llevó a cabo en horas de la mañana en el predio ubicado en Camino a Casa Blanca y Proyectada 4, donde se entregaron 45 de un total de 66 que componen el complejo. En este enclave se construyeron casas de dos, tres y cuatro dormitorios.
El proyecto, con una inversión de 310.763.000 pesos, incluyó la construcción de un salón de usos múltiples y una policlínica, así como la instalación de redes de saneamiento y de agua potable.
Estuvieron presentes el Intendente Nicolás Olivera, la Secretaria General, Gabriela Gómez; la ministra de Vivienda, Tamara Paseyro; la directora de la Dirección Nacional de Integración Social y Urbana (Dinisu), Silvana Nieves; los diputados por el departamento, ediles, directores de la Intendencia y público en general.

Olivera recordó “la cantidad de vicisitudes” que hubo que atravesar para poder llegar al día de hoy. “Primero conseguir recursos, después conseguir la tierra, conseguir los servicios para la tierra, hacer licitaciones, conseguir las empresas, generar la infraestructura, al punto de que hoy creo que por primera vez estamos inaugurando no sólo viviendas sino también ya un hermoso salón comunal con una hermosa policlínica que los vecinos van a poder tener a mano”.
“La política con P mayúscula es esto, es ver cómo de forma denodada, cómo de forma sin cansancio uno hace que la gente pueda vivir un poco mejor”, remarcó.

“Las inauguraciones ya no se miden en la plata que se invirtió, ni en la cantidad de viviendas, ni hormigón, ni bitumen, sino que se miden en la única medida que sirve, que es cuántas vidas tocás, cuántas vidas cambiás”, indicó el Intendente.
Olivera indicó que hace muchos años no dormía tranquilo cuando había tormenta, “dolía como cada vez con esas lluvias, con esas enchorradas, cada vez que muchos vecinos, cuando crecía el río Uruguay o cuando crecía el arroyo Sacra, tenían que salir disparando para la calle con sus carpas, con sus gurises”.
“No resignarse”
“Uno espera, uno empuja y uno se esfuerza, pero llega un momento que también uno flaquea”, señaló Olivera. “Lo importante que es no resignarse”, remarcó.
Luego de una larga espera, “hoy nace y comienza una etapa bien distinta para la vida de todos”. “Que este sea un lugar del que estén orgullosos en el que van a vivir, que dentro de poco tiempo haya una escuela acá y que ese salón comunal esté repleto de actividades que a ustedes también los nucleen y los junten”.

“Que esos gurises puedan ir a la escuela, puedan ir al liceo, y que puedan ir a la universidad que acá mismo van a tener, con tantas y tantas oportunidades, de la mano de UdelaR, de la Utec, de cualquier estudio terciario. Esa, esa es la única escalera que vale la pena subir para que a los gurises de ustedes no les pase lo que lamentablemente y quizá la suerte de la vida les tocó que a ustedes les pasara”.
“Es un día de alegría, de regocijo, porque no hay nada más fuerte ni nada más potente en la vida de alguien que se dedica al servicio público, que es venir y decirles frente a tantas y tantas veces que nos vimos la cara en situaciones tristes, y frente a tantos pedidos que ustedes hicieron, y tantos reclamos, y el clamor de tener algo, que hoy podemos venir y decirles: pudimos cumplir con ustedes”, concluyó.

Políticas de Estado
Por su parte, la ministra de Vivienda indicó que “es un día de mucha alegría y celebración”, a la vez que destacó la política de Estado llevada adelante. Recordó la labor llevada adelante hace varios años en el Barrio La Chapita, en donde Paseyro era referente en el Ministerio de Vivienda y Olivera era el director de Obras.
“Estas son políticas de Estado, estos son compromisos que no importa el Gobierno que esté, sino que todos estamos convencidos que ésta es la manera; y también estamos convencidos de que la manera es trabajando interinstitucionalmente, porque las Intendencias son un socio en esta tarea que tenemos por delante”.
“Se termina una etapa muy importante para ustedes, estamos felices y celebramos, pero esto no termina hoy”, señaló.

“Nunca imaginé”
Una de las vecinas beneficiarias, Paola Lena Cruz, se mostró por demás agradecida por la oportunidad de contar con un nuevo hogar. “Nunca imaginé que este día iba a llegar, de recibir la llave de mi propia casa después de estar 30 años alquilando y con 25 mudanzas”.
“No recuerdo lo que es dormir tranquila un día de lluvia o de tormenta porque me paso alerta a que no me entre agua, que no se me pierdan más cosas”, indicó. “Cada familia que hoy recibirá las llaves de su casa tiene una historia de vida, un por qué terminó viviendo en un asentamiento, en una zona marginada”, pero “ninguna persona debe ser juzgada”.
Lena Cruz dijo que a partir de hoy habrá “un antes y un después”, dado que “viviremos de manera más tranquila, más digna, con nuestras familias”. “Es un gran cambio para todos que no hubiésemos podido lograr por nuestros propios medios”, por lo que se mostró por demás agradecida con quienes lo hicieron posible.
“Valió la pena esperar”, pero ahora “debemos comprometernos a cuidarlas y a mantenerlas con nuestro esfuerzo porque esa es la mejor forma de agradecer lo que tenemos”, concluyó.

“Es un paso para bien”
Luego de la instancia en Camino a Casa Blanca y pasadas las 14 horas, las autoridades volvieron a reunirse para entregar otras 38 viviendas, en este caso a familias del barrio Manzana Vialidad y de otros asentamiento y zonas inundables de la ciudad.
En un complejo construido en las inmediaciones de Juncal y Purificación se establecieron 22 familias, mientras que otras 16 recibieron las llaves de viviendas construidas en el predio ubicado en Antonio Estefanell y Setembrino Pereda.
En su alocución, Olivera recordó que en horas de la mañana se entregaron viviendas a familias habitualmente expuestas a los desbordes del arroyo Sacra, mientras que en este caso a personas fundamentalmente afectadas por las crecidas del Río Uruguay, al que, en promedio, disfrutamos unos 350 días al año y padecemos 15, cuando se sale de su cauce.
Consideró que abandonar el hogar, trasladar los muebles, permanecer días en una carpa, padecer todo tipo de infortunio e incertidumbre, es algo a lo que nadie se puede acostumbrar, pero hubo un momento en que, a partir del compromiso que se estableció con la gente, empezó a consolidarse la esperanza, porque comenzaba a desandarse un proceso que concluyó con realojos y con la construcción de viviendas en zonas seguras, lejos de las inundaciones.

Ese proceso -aseguró- también implicó renuncias, porque muchas familias debieron dejar atrás su espacio, su entorno, las casas que habían construido.
“Lo cierto es que el paso que se da es un paso para mejorar, es un paso para bien. No solo para el bien de ustedes, sino para quienes vienen atrás, que a veces son los que más importan”, subrayó.
Felicitó a las familias por haber llevado la paciencia hasta el límite, por no sucumbir a la resignación y por haber llegado al final de un proceso en el que también desempeñaron un rol fundamental los equipos técnicos que acompañaron cada caso, cada situación, hasta lograr el objetivo.
“¡A disfrutar de esta nueva etapa!”, expresó.
“Gran e inolvidable día”
Nélida Conti, una de las vecinas que recibió las llaves de su nueva casa, aseguró que hoy fue un “gran e inolvidable día, para agradecer y celebrar” y establecer “un compromiso con un futuro mejor”.
“Todos y cada uno de nosotros tiene una historia de vida, la que podemos cambiar y mejorar a partir de hoy”, expresó.
Mientras tanto, la ministra Paseyro aseguró que proyectos de este tipo “le dan sentido a la política pública”, porque no solamente garantizan el derecho a la vivienda, sino también, en forma paralela, a la educación, la salud y el trabajo.
“Nada sucede sin ustedes”, expresó la ministra dirigiéndose a los integrantes de las familias que estaban a punto de recibir sus llaves.
Finalizada la parte oratoria y en el marco de una jornada que incluyó un preámbulo y un cierre musical a cargo de Fusión de la Dirección de Cultura, se llevó a cabo la entrega de las llaves de las viviendas a las 38 familias.

Una a una las familias fueron pasando al frente para recibir una llave y también un abrazo y una felicitación por haber arribado al final de este proceso para dar inicio a otro, con casa propia y la posibilidad de construir un nuevo proyecto. En Camino a Casa Blanca, en Juncal y Purificación, en Antonio Estefanell y Setembrino Pereda. Hoy muchos sanduceros comenzaron una nueva y esperanzadora etapa de sus vidas.




