El Intendente Departamental Nicolás Olivera asumió este jueves la presidencia del Congreso Nacional de Intendentes, cargo que desempeñará hasta julio de 2026. La elección de Olivera se registró en el marco de la primera sesión plenaria del organismo, en cuyo transcurso también fueron designados los vicepresidentes, los representantes ante la Comisión Sectorial de Descentralización y los integrantes de la Comisión de Seguimiento del Sucive.
En beneficio de todo el país
Electo en firma unánime por los cuatro partidos políticos representados en el Congreso, el Intendente sanducero fue definido por sus pares como «un compañero de escucha e ideas claras», que llevará adelante «una gran gestión» y «trabajará en beneficio de todos los vecinos del país».
Su primera acción en el cargo fue la lectura del orden del día, que incluyó la elección de tres vicepresidentes: el primero, Francisco Legnani (Canelones), el segundo Richard Sander (Rivera) y el tercero Carlos Albisu (Salto).
Olivera indicó que antes de ser Intendente por primera vez, siendo diputado, observaba con cierta perplejidad la dinámica del Congreso, cuyos integrantes siempre trabajaban en base a acuerdos, dejando de lado las diferencias políticas.
Ya como Intendente y habiéndose incorporado al organismo, comprendió que esa vocación de acordar se fundamentaba en la existencia de problemáticas y objetivos afines, así como en la necesidad de accionar en bloque para obtener recursos y poder avanzar en diferentes proyectos, siempre en beneficio de la gente.

«Entendimos que cuando se juntan las voces de quienes administran los mismos problemas, hay una fortaleza», destacó y consideró que uno de los principales objetivos de los gobiernos departamentales es garantizarle a la gente la posibilidad de, a partir de nuevas oportunidades, elegir quedarse en el lugar en que nació y construir allí su proyecto.
Adelantó que en primer término será imprescindible establecer espacios de diálogo con el Gobierno Nacional, desde donde emergerá un mensaje presupuestal que incluirá las partidas que se destinarán a los gobiernos departamentales, las políticas que se desplegarán en el territorio y también el apoyo que se brindará a las iniciativas de cada departamento.
Respecto a las prioridades que se abordarán en el presente período, recordó que la modernización y mantenimiento de las redes de caminería rural «sigue siendo un desafío», por el cambio de los paradigmas de producción y por una red de caminos que no ha podido acompasar estos cambios y las exigencias de la logística actual.
Como Intendente Departamental y desde el Congreso de Intendentes -agregó- también se orientarán los esfuerzos y las gestiones para avanzar en temas de infraestructura, la llegada de recursos a las intendencias y también otras cuestiones centrales como la salud y la pobreza.
Recordó que las intendencias tienen competencias en aspectos como la gestión de residuos y el mejoramiento de calles, pero también incumbencias, es decir aquellas áreas que, si bien no son su competencia directa sino del Gobierno Nacional, están directamente vinculadas al bienestar de la gente y es necesario ofrecer respuestas
En este sentido mencionó el acceso a la vivienda, la educación, las situaciones de vulnerabilidad, la salud mental, las adicciones, entre otras problemáticas.
«Eso tiene que estar en la mesa», enfatizó y consideró que atender estas demandas requiere «compartir responsabilidades y recursos» con el Gobierno Nacional, porque en definitiva lo fundamental es lograr que la gente viva mejor.
«Tenemos que ocuparnos de que las oportunidades estén al alcance de todos», enfatizó y recordó que «no hay cosa más linda en el mundo que poder servir».




