vertedero

La iniciativa de generar nueva infraestructura para las descargas de barométricas surge en febrero de 2016 cuando se obtiene la financiación desde la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), a través del Programa de Desarrollo y Gestión Subnacional (PDGS). De un total de $ 37.000.000 para la resignificación de los espacios liberados por las relocalizaciones de los asentamientos cercanos al río Uruguay afectados por las inundaciones, se destinaron $1.200.000 para la construcción de esta plataforma.

Realojos, resignificación y cuidado ambiental

Esta financiación de OPP permitió intervenir en el barrio La Chapita, donde se trabaja desde el año 2005 y luego, mediante un convenio realizado en el 2012, resolver el realojo de sus habitantes.

El hallazgo de contaminación con cromo y el alto riesgo de inundación constituyeron factores determinantes para destinar la inversión a esta zona con el objetivo de reconvertir y revalorizar el lugar.

En el proyecto del Parque La Chapita se entendió que no era posible la descarga de barométricas a cielo abierto a pocos metros del acceso del espacio público.

Es así que de la financiación total del Parque, se destinó la cifra de $ 1.200.000 para reformular el lugar y el método de trabajo para el vertido de barométricas.

Transitando por calle Ledesma, aproximadamente a 300 metros al sur, pasando el Parque La Chapita, se construyó el nuevo espacio, que fue diseñado por la empresa consultora que lo planificó considerando a sus asesores ambientales, sanitarios, eléctricos, que fueron quienes estipularon las condiciones de la obra.

La nueva localización para las descargas ha sido aprobada por OSE y por la Dirección Nacional de Medio Ambiente (DINAMA), con quienes de manera coordinada, desde la Intendencia se ha estado en contacto en todo el desarrollo de las obras.

Diferencias de gestión

El antiguo vertido se producía a cielo abierto y ahora, gracias a esta infraestructura, se hace a un registro que lleva a una línea de impulsión, bordeando el arroyo Sacra y que luego llega definitivamente al colector.

Son varias las diferencias con el sistema anterior. Se minimizó el impacto visual, destruyéndose la estructura existente de hormigón, que permitía 5 o 6 descargas simultáneas, lo que provocaba alta contaminación.

Anteriormente el vertido iba a un gran canalón, en contacto con el aire, quedando expuesto a las crecidas del río, generándose desbordes porque la descarga no se hacía entubada ni aguas adentro, sino en la orilla.

Funcionamiento de la nueva operativa

En la nueva instalación, las descargas se realizan de a dos camiones. El lugar está en un recinto definido, cercado, y las barométricas acceden a un determinado espacio donde en cada boca de conexión el caño mide 6 pulgadas de diámetro, lo que permite la instalación hermética del manguerón que conecta al camión.

La Intendencia ha dispuesto dos funcionarios que tendrán a su cargo el control de la operativa, en dos turnos: de 7 a 13 y de 13 a 19 horas, dejando establecido el registro de cada camión, horario de descarga y de salida de la unidad.

Corresponde señalar que una vez que esté construida la planta de tratamiento de efluentes de la ciudad, ésta dejará de funcionar.

Otra de las mejoras sustanciales logradas, además de la ambiental, es la seguridad que cuando un camión está realizando las maniobras de ingreso y descarga, no existe posibilidad de que haya niños cerca, como ocurría en las bocas de hormigón anteriores.

Donde fueron demolidas las bocas anteriores comenzaron las tareas de construcción de la rotonda que permitirá ingresar a los accesos al puerto local.

Antes de iniciar el nuevo método de trabajo en las nuevas estructuras, la Intendencia se reunió con responsables de las empresas particulares que brindan el servicio de barométrica para informar los nuevos procedimientos a cumplir con todos los detalles y anunciarles la fecha de comienzo de la nueva operativa.

 

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